10 alimentos prohibidos para la anemia
Tabla de contenidos
- Qué es la anemia
- Características de una dieta para la anemia
- 10 alimentos malos para la anemia
- Té
- Café
- Cereales integrales
- Lácteos
- Legumbres
- Vegetales de hoja
- Soja
- Vino tinto
- Vinagre
- Suplementos minerales y antiácidos
- ¿El limón es bueno o malo para la anemia?
- ¿El té malo para la anemia?
- ¿El chocolate malo para la anemia?
- ¿El café malo para la anemia?
Qué es la anemia
Esta es una afección que se caracteriza por una disminución de los glóbulos rojos sanos en la sangre, los cuales son los encargados del transporte de oxígeno. Por tanto, los tejidos tienen una baja suplencia del oxígeno, no realizan bien sus funciones y tienes una sensación constante de estar cansado.
La anemia es de distintos tipos, asociados a las causas que la provocan, entre las que se encuentran:
Anemia ferropénica: este es el tipo más común de anemia y ocurre por falta de hierro para producir hemoglobina. Esta es la sustancia que permite a los glóbulos rojos transportar el oxígeno y por tanto no se mueve con eficiencia, haciendo que la persona se sienta cansada.
Anemia falciforme: esta enfermedad es hereditaria y consiste en que los glóbulos rojos tienen forma de media luna y no la redonda característica. Estas células son rígidas y suelen atascarse en los vasos sanguíneos, por lo que el paso del oxígeno puede quedar bloqueado. Esta enfermedad por lo general no tiene cura.
Anemia aplásica: este tipo es raro, pero bastante grave porque el cuerpo deja de producir nuevos glóbulos rojos. Por tanto, se va perdiendo la capacidad de transportar el oxígeno y debe tratarse en muchos casos con transfusiones o trasplante de células madres.
Anemia por deficiencia de proteínas: en este caso no se tienen suficientes glóbulos rojos sanos porque hay falta de algunas proteínas que intervienen en su formación. Lo más común es por falta de vitamina B 12, folato (ácido fólico) y la vitamina C.
Anemia hemolítica: es una anemia poco frecuente en la que los glóbulos rojos se destruyen antes de los 120 días que funcionan normalmente.
Anemia perniciosa: está asociada a un problema de absorción por parte del intestino de la vitamina B12 y por tanto hay una disminución en la cantidad de glóbulos rojos.
Talasemia: es hereditaria y consiste en un trastorno en el que se produce menos hemoglobina de la normal. Por tanto, los glóbulos rojos pierden su capacidad de transportar el oxígeno y se genera la fatiga.
Aunque los síntomas de la anemia pueden variar, según el tipo y las causas de esta, hay algunos que son bastante comunes:
- Fatiga, debilidad y sensación de que no se tiene energía.
- Dificultad para respirar.
- Palpitaciones o latidos que se sienten irregulares.
- La piel se nota blanca o amarillenta.
- Se pueden producir mareos y sentir las manos y los pies fríos.
- Dolores de cabeza y cuando es más grave, dolores en el pecho.
Características de una dieta para la anemia
Como has podido ver hay diferentes tipos de anemia, pero las más comunes son aquellas debido a deficiencia de vitaminas o de hierro. De hecho, se estima que más de 2.000 millones personas en el mundo sufre de deficiencia de hierro y un 15% de la población mundial ha desarrollado anemia ferropénica.
En este sentido, es muy importante tener una dieta con alimentos que tengan un alto contenido de hierro. Igualmente, se deben consumir alimentos que sean ricos en vitamina C, la cual facilita la absorción del hierro y ricos en vitamina B12 y ácido fólico.
Se recomienda que la ingesta de hierro diaria sea de al menos 15 mg, aunque debe ser mayor durante el embarazo. Hay dos tipos de hierro, el conocido como hemo que es de origen animal y se absorbe mejor y el no hemo de origen vegetal.
Los alimentos ricos en hierro hemos son el pollo, pescado, carnes rojas, huevos y mariscos, mientras que el no hemo está en legumbres, cereales y verduras de hoja verde. Hay que tener cuidado en la combinación de alimentos que se hace, a fin de favorecer la absorción del hierro.
Así, la absorción de hierro y calcio compiten en el intestino, por lo que debes evitar el consumo de alimentos ricos en calcio en tus comidas principales. Esto porque es cuando consumes la mayor cantidad de alimentos ricos en hierro.
Por otra parte, la vitamina C favorece la absorción del hierro, por lo que debes consumir diariamente alimentos que la contengan. Una de las principales fuentes de vitamina C son los cítricos, otros son los kiwi, los pimientos y las fresas.
El ácido fólico se encuentra en el huevo, germen de trigo, espinacas, coles y el hígado, por lo que debes incluirlos en tu dieta. En cuanto a la vitamina B12, la encontrarás en cereales integrales, carnes y lácteos, entre otros.
Hay algunos alimentos que debes evitar cuando estás en tratamiento para la anemia, porque pueden afectar la absorción del hierro. Estos son las bebidas oscuras como el café, té o refrescos de cola así como el chocolate, por su contenido de taninos y fitatos que afecta la absorción a nivel del intestino.
10 alimentos malos para la anemia
Té
Aunque el té, especialmente el té verde, es una de las plantas con más contenido en hierro, sus taninos bloquean la absorción del mismo. Esto hace que esta planta no sea adecuada, sino perjudicial para los enfermos de anemia si se consume en exceso.
Tampoco estarían recomendadas las siguientes hierbas: el tomillo, la uva de oso, la salvia, el lentisco, la salicaria, el poleo o la rosa canina. Por ello, no se deben beber infusiones de estas plantas durante las comidas si se tienen niveles bajos de hierro.
Café
Los taninos presentes en café disminuyen la absorción de hierro hasta un 60 %. Asimismo, aunque se tomen suplementos en ayunas por la mañana, los taninos del café posterior pueden provocar una mala absorción de hierro. Es mejor dejar pasar una hora después de tomar los suplementos o comer, antes de beber café.
Cereales integrales
El ácido fítico o fitato es un antioxidante que se encuentra en la capa externa de las semillas de algunas plantas, como los cereales integrales y los frutos secos. En las plantas actúa como reserva de minerales, como por ejemplo de fósforo.
Sin embargo, en el cuerpo humano, reduce la biodisponibilidad de minerales, especialmente calcio, hierro y cinc. El cuerpo tolera cierta cantidad de filatos pero un consumo excesivo puede producir déficits, cálculos renales y, en casos de ingesta elevada, efectos tóxicos.
El consumo elevado de alimentos ricos en fibras, puede llegar a disminuir la biodisponibilidad del hierro. Además de unirse con este mineral, impedir su absorción y eliminarlo, al acelerar el tránsito intestinal, se reduce el tiempo disponible para ser absorbido por el organismo.
Lácteos
La leche y sus derivados lácteos bloquean la absorción de hierro cuando se toman en exceso, ya que contienen calcio y caseína (proteína presente en la leche) inhibidores de su absorción.
Su efecto sobre la absorción disminuye tras 2 horas de su ingesta. De ahí que se recomiende separar la toma de suplementos de hierro con la de lácteos.
Legumbres
Con respecto a las legumbres, algunos nutriólogos consideran que estos alimentos, aunque son ricos en hierro y contienen fibras, los anteriormente nombrados fitatos inhiben la absorción del mismo. Otros opinan que, aunque puedan inhibir algo de hierro, aportan mucho ácido fólico y vitamina B12 y no deberían dejar de comerse.
Para combatirlo, se aconseja combinar las legumbres con vitamina C, pues esta favorece su absorción. Entre las fuentes ricas de vitamina C se encuentran: el pimiento, el perejil y los cítricos. Además, si la fruta se deja madurar en el árbol y es de temporada, concentra más vitaminas.
Vegetales de hoja
Entre la fibra alimentaria, destaca el efecto de la lignina que se encuentra en vegetales de hoja y que no permite que se absorba el hierro en el intestino. Esta forma compuestos insolubles con el mineral que se eliminan por las heces. Por ello, no se recomienda en consumo elevado de vegetales de hoja en pacientes de anemia.
Soja
Las lecitinas de la soja tienen la capacidad de aglutinar los glóbulos rojos. En pacientes con anemia, no se recomienda consumir soja. No obstante, se inactiva con el calor, por lo que, consumir soja en cantidades moderadas y en alimentos como el tofu o el tempeh, que se pueden cocinar, no supone un problema.
Asimismo, se puede consumir bebida vegetal de soja caliente o templada, como sustitutivo de la leche.
Vino tinto
Los taninos del vino tinto también bloquean la absorción de hierro. Estos forman un compuesto insoluble con el hierro de los alimentos y el organismo solo puede absorberlo en estado soluble.
Por ello, no se recomienda el consumo de vino tinto. Asimismo y como en cualquier dieta saludable, el alcohol debe moderarse. No tomar vino tinto no es sinónimo de poder tomar cualquier otra bebida alcohólica sin mesura.
Vinagre
El ácido acético del vinagre disminuye la absorción de hierro en las comidas. Por ello, no se aconseja tomar mucho vinagre como aderezo de las comidas. Este puede ser sustituido por aceite de oliva virgen extra u otras especies para dar sabor a los platos.
Suplementos minerales y antiácidos
Si bien no son alimentos, los suplementos minerales y los antiácidos pueden disminuir la absorción de hierro. El consumo excesivo de minerales como calcio, magnesio, zinc y cobre inhibe la cantidad de hierro que adopta el cuerpo. Por ello, se recomienda tomarlos en diferentes momentos del día.
Los medicamentos que reducen la acidez estomacal también pueden disminuir los niveles de absorción del hierro. Por ello, se debe consultar con un especialista antes de tomarlos.
¿El limón es bueno o malo para la anemia?
El limón es un alimento recomendado en caso de padecer anemia o para prevenirla. La razón de ello se debe a que esta fruta contiene vitamina C, así como ácido cítrico. Dos componentes que ayudan de manera considerable a nuestro organismo a mejorar la absorción de hierro. Ahora bien, los limones apenas tienen hierro, así que habrá que complementarlos con otros alimentos que permitan subir los niveles en nuestro organismo para sentirnos mejor.
¿El té malo para la anemia?
La respuesta es sí. El té es una de las bebidas totalmente prohibidas cuando se padece anemia. La razón de ello es que puede alterar la cantidad de hierro en la sangre a causa de los taninos. Estos componentes bloquean la absorción de hierro. Y es que, aunque el té aporta una gran cantidad de beneficios para la salud, en estas situaciones es mejor prescindir de esta bebida. Además, si te estás preguntando si puedes sustituir el té por otras infusiones, la respuesta es depende. Ten en cuenta que hay otras muchas bebidas del tipo infusión que provocan el mismo efecto negativo. Algunas de ellas son:
- Infusión de tomillo.
- Infusión de salvia.
- Infusión de poleo.
- Infusión de rosa camina.
¿El chocolate malo para la anemia?
No, siempre y cuando se trate de chocolate puro y no chocolate con leche. Ten en cuenta que los lácteos son uno de los productos que están totalmente prohibidos cuando se tiene anemia, esto es así debido a que bloquean la absorción de hierro —concretamente, por la acción del calcio y la caseína y su interacción en nuestro organismo—. En estos casos lo más aconsejable es optar por las versiones de leche vegetal. Ahora bien, retomando el interrogante sobre el chocolate, es importante mencionar que este puede ser, incluso, un buen aliado para tratar la anemia (en su forma más pura). Esto es así debido a que el chocolate es una importante fuente de hierro, tan solo un pedazo de chocolate negro puede aportarnos hasta 5 mg de hierro, algo que agradecerá de manera considerable nuestro organismo. ¡Ahora sí tendrás la mejor excusa para tomar chocolate y disfrutar de él!
¿El café malo para la anemia?
Al igual que ocurre con el té, el café es otra de las bebidas que no están recomendadas cuando se padece anemia. Y es que, en muchas ocasiones se abusa de este líquido, por lo que puede agravar de manera considerable la situación de anemia. Según algunos estudios, la presencia de los taninos en el café impide que el hierro se absorba en un 60%. Hay que tener en cuenta que la cafeína también actúa como inhibidora de la absorción del hierro, aunque todo depende de cómo se tome la bebida. Al parecer, las posibilidades aumentan cuando esta se ingiera junto a otros alimentos. Ahora bien, si se toma una hora antes de la comida o dos horas después, los efectos son mucho más reducidos. Por otro lado, es importante dejar claro que los cafés descafeinados siguen conteniendo taninos y que estos resultan igual de perjudiciales para la salud. Por ende, lo mejor en estos casos es dejar de ingerir esta bebida durante una temporada.