11 alimentos prohibidos para diabéticos

Qué es la diabetes

Esta es una enfermedad metabólica que consiste en tener los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre muy elevados. La misma se considera una enfermedad crónica y se produce debido a que el páncreas no tiene la capacidad de producir la cantidad o calidad de insulina que requiere el cuerpo.

La insulina es una hormona que tiene como función contribuir a que la glucosa entre a las células para que estas obtengan energía. Si esta hormona no está presente, la glucosa se va acumulando en la sangre y causa diversos problemas a la salud afectando, entre otras cosas las funciones renales y del corazón.

La diabetes puede ser de tres tipos según el momento y la forma en que se produce la insulina:

Diabetes gestacional: aparece en mujeres embarazadas, las cuales presentan fallas en la producción de insulina. Generalmente desaparece luego del parto, pero las mujeres que la padecen son más susceptibles a sufrir diabetes tipo 2.

Diabetes tipo 1: en este caso la persona no produce insulina porque su sistema inmunológico ataca a las células responsables de producirla. Por tanto, se requiere suplencia de insulina durante toda la vida. Aparece de forma repentina a cualquier edad y no está particularmente relacionada con antecedentes familiares.

Diabetes tipo 2: este es el tipo más común de la enfermedad como consecuencia de que el cuerpo no es capaz de producir suficiente insulina para funcionar adecuadamente. Se considera que la principal causa es la obesidad, ya que el exceso de tejido graso produce sustancias que afectan a los receptores de la insulina. Se presenta en cualquier momento, pero es mucho más frecuente en personas de mediana a avanzada edad.

La diabetes es una enfermedad con gran incidencia a nivel mundial y según la Organización Mundial de la Salud, más de 400 millones de personas la padecen. Se estima que más de 1,6 millones de muertes son causadas de forma directa por esta enfermedad.

Algunos de los síntomas que te pueden indicar que estás sufriendo de diabetes, son los siguientes:

  • Tener mucha sed así como ganas de orinar que se mantiene durante la noche.
  • Un aumento exagerado del apetito (polifagia).
  • Visión borrosa y mucho cansancio.
  • Frecuentes infecciones por hongos en la piel.
  • Entumecimiento frecuente de los pies y manos.
  • Pérdida de peso sin razón aparente.

Si percibes que tienes varios de estos síntomas, es recomendable que acudas a tu médico de cabecera. Este hará una serie de pruebas a fin de confirmar si tienes la enfermedad y proponer el mejor tratamiento para la misma

Características de una dieta para diabéticos

La diabetes es una enfermedad crónica que no tiene cura, pero se puede llevar una vida plena siempre que se mantenga un estilo de vida saludable. Una dieta balanceada y con los alimentos adecuados, contribuye en gran medida a mantener la glucosa en niveles adecuados.

Lo más conveniente es acudir a un nutricionista que diseñará el plan de alimentación más conveniente según las características de la persona. No obstante hay algunos lineamientos generales que debe seguir la alimentación de un diabético.

Algunos nutricionistas recomiendan que las personas que sufren de diabetes deben realizar cinco comidas al día, a fin de distribuir mejor los carbohidratos. Esto evitará que ocurran grandes variaciones en los niveles de glicemia que pueden afectar su salud.

En cuanto a la dieta, se deben incluir alimentos de todos los grupos y disminuir la cantidad de calorías que se consumen. En el caso de los carbohidratos es recomendable consumir aquellos saludables que están presentes en frutas, vegetales, legumbres, cereales integrales y los lácteos bajos en grasas.

Las grasas deben ser saludables como aquellas provenientes de productos vegetales como el aguacate y frutos secos. Para cocinar es recomendable utilizar aceite de canola, oliva o de cacahuate.

También se recomienda el consumo de alimentos que sean ricos en fibras como legumbres, cereales integrales, frutas y vegetales. Las fibras mejoran la digestión y por tanto contribuyen a controlar los niveles de azúcar en la sangre.

Otro alimento muy conveniente para los diabéticos es el pescado, particularmente los ricos en Omega-3 como el salmón, atún o las sardinas. Es preferible consumirlos a menos dos a tres veces a la semana y prepararlos con poco grasa a la plancha o al vapor.

Por otra parte, hay alimentos que no se deben consumir o hacerlo con moderación, como aquellos ricos en sodio. Igualmente, evita las grasas trans abundantes en la bollería procesada o los productos lácteos ricos en grasas.

En cuanto al alcohol, el consumo debe ser muy bajo porque funciona como un disparador de la hipoglucemia. Preferiblemente hacerlo junto con las comidas y se recomienda consumir al menos 1,5 a 2 litros de agua durante el día.

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A continuación encontrarás un listado de alimentos prohibidos y de consumo restringido para las personas con esta condición médica:

Listado de alimentos malos para diabéticos

Dulces con grandes cantidades de azúcar

Para las personas diabéticas, es primordial evitar este tipo de alimentos. No únicamente por el alto contenido en glucosa, sino por las grasas que pueden aportar. El sobrepeso es muy peligroso para las personas con esta patología.

El sobrepeso y la obesidad incrementan el riesgo de que la persona pase de diabetes Tipo 1 a diabetes Tipo 2. Si una persona ya tiene diabetes Tipo 2 y aumenta de peso, será aún más difícil que controle su nivel de azúcar en la sangre. 

Bebidas con azúcar añadido

El consumo de bebidas gaseosas, zumos industriales y otras bebidas azucaradas está prohibido para personas diabéticas, pues puede alterar el nivel de glucosa en sangre.

En el caso de bebidas light, se permiten aquellas que contienen únicamente edulcorantes acalóricos. Las infusiones sin azúcar pueden ser una alternativa saludable a las bebidas con azúcar.

Harinas refinadas

La harinas de este tipo tienen muchos carbohidratos, que elevan la glucosa sanguínea en las personas, motivo por el cual los diabéticos deben evitarlas. Estos alimentos comprenden la bollería, las pizzas, los pasteles y el pan blanco entre otros.

En este caso, las personas con diabetes deben priorizar las harinas integrales, evitando las refinadas o las que son blancas. Las integrales tienen mucha fibra y retrasan la absorción de los hidratos de carbono y de todas las grasas.

Alcohol

Las bebidas alcohólicas pueden provocar una bajada de glucosa y que, por tanto, el diabético pueda tener hipoglucemia hasta 24 horas después de haber consumido alcohol. Las consecuencias pueden ser temblores, sudoración excesiva o mareos repentinos 

Hay que tener en cuenta que existe también riesgo de sufrir una bajada de glucemia por la mañana, si se ha ingerido alcohol después de la cena del día anterior.

Además, el alcohol puede entorpecer la sensación de hipoglucemia, que puede ser confundida con una borrachera.

Alimentos grasos

Este tipo de alimentos pueden provocar un aumento de peso que, dependiendo del metabolismo de cada persona, puede ser más o menos peligroso.

Como comentábamos anteriormente, las personas con diabetes deben vigilar su peso y evitar las patatas y otros snacks fritos, los rebozados, las palomitas con mantequilla, etc.

La grasa utilizada debe ser la del aceite de oliva virgen y la preparación de los alimentos debe priorizar la cocción, el vapor y la plancha.

Salsas ultraprocesadas

Las salsas procesadas artificialmente contienen endulzantes químicos, miel y otro tipo de ingredientes perjudiciales para los diabéticos. Sus altos contenidos en azúcares son peligrosos para las personas con esta afección. 

Se incluyen en esta categoría: kétchup, salsa picante y salsas para carnes, entre otras. La recomendación general es verificar las etiquetas de las mismas y buscar condimentos sin sodio. Además, hacer salsas y aderezos en casa permite reducir los niveles de sal de las recetas.

Leche y derivados lácteos enteros

Por su contenido elevado en azúcares y grasa, estos alimentos deben ser evitados. Deben eliminarse de la dieta la margarina, el yogur, el queso y la nata, entre otros.

La recomendación es ir a productos desnatados, vigilando que no se les añada otro tipo de azúcares o químicos para mejorar su sabor.

Sodio

La comidas saladas son perjudiciales para los diabéticos, pues elevan el nivel de presión sanguínea, provocando hipertensión y dando lugar a enfermedades cardiovasculares.

Es recomendable evitar grandes cantidades de sal e, incluso, eliminarla de aquellos alimentos que ya contienen más cantidad en su composición.

Café procesado

Los cafés deben ser preparados en casa o en establecimientos en los que no se les añadan endulzantes. Mucha gente desconoce los componentes de los cafés que se sirven en grandes cadenas o se encuentran ya preparados en los frigoríficos de los supermercados. Es muy importante leer las etiquetas de los productos, sobre todo para las personas diabéticas.

Alimentos prohibidos para diabéticos Tipo 2

Las personas con diabetes tipo 2 a menudo tienen sobrepeso u obesidad. Comer saludablemente y mantenerse activo es esencial para controlar el peso.

Como con la diabetes tipo 1, alimentos prohibidos en la dieta de las personas con azúcar elevado en sangre son aquellos que contienen carbohidratos simples. Estos alimentos se absorben muy rápido en el intestino y hacen que el azúcar en la sangre se eleve más rápido. La elevación de los niveles de azúcar trae como consecuencia la hiperglucemia que descontrola la diabetes. Azúcar, miel, bebidas azucaradas, alcohol y dulces, como el chocolate o la bollería, entrarían en esta categoría.

Es recomendable comer una variedad amplia de alimentos como verduras frescas sin salsas ni grasas añadidas. Verduras con almidón que deben evitarse son, entre otras, el maíz, las habas y las zanahorias. La patata debe considerarse almidón puro, como el pan blanco y el arroz blanco, en lugar de como verdura.

Las frutas deben ser frescas y no deben consumirse muy maduras por su alto contenido en azúcares: manzanas, melón, naranjas y peras son una buena opción. Los zumos, por supuesto, deben ser naturales.

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Las harinas deben ser integrales (sin procesar y con semillas de grano entero), por ejemplo harina de avena, harina de amaranto, cebada, arroz integral y arroz silvestre y quinoa. Para una alimentación saludable, es fundamental comer granos enteros por su nivel de fibra. La fibra en la dieta impide que el nivel de azúcar en la sangre se eleve demasiado rápido. Son alimentos perjudiciales, por tanto, el arroz blanco y el pan blanco.

Se debe comer carnes con poca grasa, como las de aves de corral, pescado y marisco, huevos, legumbres y frutos secos. Es importante seleccionar cortes magros y retirar la grasa de los alimentos, así como priorizar la plancha a las frituras. Quedan excluidos alimentos grasos como hamburguesas, fritos, bacon y mantequilla.

Los lácteos deben ser desnatados y bajos en azúcar. La leche, el yogur y otros productos lácteos tienen azúcar presente de forma natural en el alimento, incluso cuando indica que son sin azúcar. Es muy importante que el diabético aprenda a leer y entienda el etiquetado de los productos, ya que el azúcar puede estar escondido como glucosa, jarabe de maíz, fructosa, maltosa o maltodextrina.

Frutas prohibidas para los diabéticos

Lo primero que queremos aclarar es que no hay de por sí ninguna fruta prohibida para los diabéticos. Hay frutas que contienen más azúcar que otras, y eso es lo que hay que controlar. Pero de ello hablaremos más adelante. Como adelanto diremos que las frutas con las que hay que prestar un poco más de atención son la fruta en almíbar, la piña, el higo o la ciruela. Tampoco son recomendables las frutas muy maduras, pues la maduración aumenta su contenido de fructosa (azúcar de la fruta). 

¿Significa esto que las frutas están prohibidas? La respuesta corta es no. Los alimentos de origen vegetal que no estén procesados siempre ayudarán a mantener una dieta saludable. No obstante, un diabético no debe abusar de ellas. Con un consumo moderado, la fruta es una excelente alternativa a los dulces y a otros procesados con alto contenido de azúcar.

En caso de tomar zumo de frutas, debe ser lo más natural posible, exprimido directamente de la fruta y sin ningún tipo de procesado. La fruta entera, especialmente cuando se come con la cáscara, es una gran fuente de fibra dietética.

¿Qué cantidad de fruta puede comer un diabético?

Para un diabético una cantidad adecuada es una ración de fruta diaria. Dicho esto, esto no quiere que no pueda comer varias porciones de fruta al día que en su conjunto sumen una ración de fruta.

¿Qué es una ración de fruta?

Una ración de fruta es aquella que aporta 15 g de azúcar al organismo. La cantidad de fruta equivalente a una ración varía según la concentración de azúcar de cada fruta. A continuación hemos hecho un pequeño listado algunos ejemplos de cuánta fruta hay en una porción.

¿Qué equivale a una ración de fruta (15 gramos de azúcar)?

  • 1 fruta mediana como naranja, melocotón, manzana o pera.
  • Media pieza de plátano o mango.
  • 2 frutas pequeñas de kiwi, caqui, ciruelas o clementinas.
  • Media taza de uvas, bayas o arándanos.
  • 1 taza de melón, sandía o moras.
  • 1 taza y media de fresas frescas o frambuesas.
  • 3 dátiles, 3 ciruelas pasas, 4 albaricoques o 2 cucharadas de pasas.

Todas estas cifras son orientativas, depende mucho del tamaño de cada fruta de forma individual. Ante la duda, consulta a tu médico.

¿Las aceitunas son malas para la diabetes?

¡Para nada! De hecho, pese a la creencia popular que señala a las aceitunas como agravantes de la diabetes, la realidad es que sucede todo lo contrario: las aceitunas, especialmente las negras, contienen buenos niveles de grasas saludables omega-9, así como vitamina E con efectos antioxidantes. 

Uno de los mitos más difundidos con respecto a estas pequeñas delicias es que poseen demasiadas calorías, pero la verdad es que en 100 gramos de aceitunas (el equivalente a una taza pequeña) encontrarás tan solo 115 calorías. También son muy útiles para prevenir enfermedades cardíacas y del aparato circulatorio, así que consumirlas no será para nada un problema para un paciente con diabetes.

Lo que sí es preciso tomar en cuenta es que entre más orgánicas sean las aceitunas, mejor. Muchas veces, cuando este producto es procesado, se le agregan potenciadores de sabor, conservantes y otros aditivos químicos que sí pueden llegar a generar complicaciones a largo plazo. Por suerte podrás encontrar aceitunas naturales y frescas en el mercado más cercano de tu ciudad.

¿El jamón es malo para la diabetes? 

Con el jamón hay que tener sumo cuidado: lo mejor siempre será excluirlo de la dieta en un caso de diabetes; sin embargo, hay ciertas variantes, como el jamón serrano o jamón ibérico, que se pueden consumir siempre y cuando se haga con moderación y bajo la estricta supervisión del médico tratante. 

Puesto que los diabéticos deben excluir de su alimentación los hidratos de carbono y las grasas saturadas, el jamón convencional termina siendo una opción contraindicada. En muchos casos, el jamón conserva altos contenidos de ácido úrico, componente que puede causar complicaciones en personas que tengan esta enfermedad. 

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En el caso del jamón serrano y el ibérico, hay que mencionar que sus grasas son insaturadas y, además, ricos en ácido oleico, esto quiere decir que es más saludable que el jamón convencional. No obstante, el consumo diario de estos productos no debería pasar de los 40 gramos al día, por lo que su ingesta debe llevarse a cabo con mucha disciplina y precisión en las porciones. 

¿La cerveza es mala para la diabetes?

Aunque refrescante y con propiedades muy beneficiosas, la cerveza no debería estar en la lista de bebidas de una persona con diabetes y, de hecho, ninguna bebida alcohólica debería estarlo.

Es cierto que en muchos países tomar cerveza es una costumbre tan instaurada que puede llegar a ser algo del día a día, pero para una persona con diabetes es necesario hacer hábitos de vida que para muchos casos peden llegar a ser drásticos. La cerveza, por sus altos niveles de hidratos, puede llegar a causar complicaciones, por lo que evitar tomarla siempre será la mejor opción.

Además, puede causar tanto subidas como bajadas súbitas de azúcar en la sangre e incluso hay casos en los que afecta el desempeño de los medicamentos recetados para esta condición. Como mucho, se puede llegar a tomar una cerveza light o artesanal muy de vez en cuando, pero siempre tomando en cuenta que no es un producto recomendado para esta enfermedad. 

¿La miel es mala para la diabetes?

En cuanto a la miel, existe otra creencia popular que dice que por ser un alimento natural, puede llegar a ser un sustituto ideal para el azúcar refinada, ¡mucho cuidado! Si bien es cierto que se trata de un alimento de origen natural, esto no quita que contiene dextrosa, la cual se procesa de forma muy similar a la glucosa por parte del organismo. 

De hecho, se estima que en 100 gramos de miel hay 82 gramos de azúcar lo que se traduce en un ahorro casi insignificante del nivel de glucosa en la sangre. Pese a que sí se puede consumir con mucha moderación, la verdad es que la miel no es para nada buena en personas con diabetes, por lo que es mejor hacer uso de otro tipo de edulcorantes especializados. 

Tampoco hace mucha diferencia el hecho de que la miel que se va a consumir sea completamente orgánica, puesto que incluso en para la miel procesada no se necesitan aditivos u otros componentes, ya que es el alimento que mejor nivel de preservación tiene. 

¿La avena es mala para la diabetes?

Sobre la inclusión de la avena en la dieta de una persona con diabetes hay bastante controversia: sus detractores, señalan que la avena es un cereal sumamente rico en carbohidratos, uno de los componentes que los pacientes de esta enfermedad deben evitar a toda costa. 

No obstante, también hay que tener en cuenta que este alimento posee muchas propiedades beneficiosas, además de ser un excelente energizante natural. Por si fuera poco, sus niveles de hidratos de carbono son complejos o de lenta absorción, lo que ayuda a evitar la aparición de picos de glucosa en la sangre. 

Podemos concluir que la inclusión de la avena en la dieta de una persona con diabetes no será perjudicial, siempre y cuando se ingiera en el marco de una dieta complementaria y bien balanceada. Evidentemente, lo mejor siempre será consumirla sin ningún tipo de azúcar añadida y teniendo en cuenta que el producto sea fresco y procesado en las condiciones más ecológicas posibles. 

¿El pan de trigo es malo para la diabetes?

Del mismo modo, aunque el pan de trigo generalmente no se excluye en su totalidad de la dieta de una persona con diabetes, hay que tomar en cuenta que, en ciertas cantidades, puede llegar a ser perjudicial en esta condición. 

La harina de trigo está compuesta principalmente por hidratos de carbono y tal como sabemos, los carbohidratos terminan por transformarse en azúcar en la sangre. Por tal motivo, la mejor opción es evitar consumir el pan de trigo en la mayor medida posible.

Por suerte, existen muchas opciones más saludables para sustituir el pan de trigo: la harina de espelta, la de cebada y la de centeno son algunas de las mejores alternativas para no dejar de comer pan. Incluso la harina de trigo integral podría ser un sustituto recomendado dependiendo del caso. 

¿El queso es malo para la diabetes?

Generalmente los productos lácteos son sanos, pero para condiciones como la diabetes pueden llegar a causar complicaciones, así que lo mejor sería excluirlos de la dieta, sustituirlos por productos desnatados o consumirlos en medidas muy específicas y certificadas por el médico que trate el caso. 

El queso específicamente tiene influencia sobre el nivel de colesterol, o que en un paciente con diabetes es muy importante. Aun en caso de consumirse moderadamente, el queso debe ser de origen orgánico, sin colorantes ni aditivos agregados y en porciones muy comedidas.