10 alimentos prohibidos para divertículos

Qué es la diverticulitis

Esta es una inflamación en algunas zonas del sistema digestivo, debido a la formación de unos pequeños bultos o sacos en sus paredes. Ocurre generalmente en el colon, que es la parte más larga del intestino grueso.

Se considera que una de las posibles causas de la diverticulitis es el bajo consumo de alimentos con fibras. Estas se acumulan en el colon, absorben agua y facilitan la salida de las heces y cuando no se consumen llegan a causar estreñimiento.

Cuando los músculos del intestino gruesos están estreñidos, esto puede causar la formación e inflación de los divertículos. Otro factores pueden ser genéticos, la falta de ejercicio, fumar, la obesidad y el consumo de algunos medicamentos como aspirinas y esteroides.

La enfermedad se presenta más frecuentemente en personas mayores de 40 años y puede afectar particularmente a quienes consumen fármacos que debilitan el sistema inmunitario. Aunque generalmente no causa problemas graves, en algunos casos puede requerir intervención quirúrgica.

Los síntomas más comunes de la diverticulitis son los siguientes:

  • Fuerte dolor abdominal en la parte inferior izquierda o hipersensibilidad a la palpación en esta zona.
  • Calambres abdominales e hinchazón.
  • Náuseas o vómitos.
  • Se puede presentar estreñimiento y con menor frecuencia diarrea.
  • En algunos casos fiebre y escalofríos.

Hay algunos factores que aumentan la posibilidad de desarrollar diverticulitis, como obesidad, envejecimiento, tabaquismo y falta de ejercicio. Además, el riesgo aumenta al llevar una dieta que sea baja en fibras y rica en grasa animal.

En un 25% de los casos de diverticulitis se pueden presentar algunas complicaciones como abscesos por acumulación de pus en el divertículo. También puede ocurrir obstrucción intestinal y en ocasionalmente en peritonitis, si una de las bolsas inflamadas llega a romperse.

Características de una dieta para diverticulitis

Para prevenir la diverticulitis es importante llevar una vida saludable y hacer ejercicios con regularidad. Igualmente, debes evitar el tabaco e ingerir una adecuada cantidad de líquido que favorezca el movimiento de las heces en el colon.

En cuanto a la alimentación, el médico te puede recomendar una dieta especial a fin de ayudar a tu sistema digestivo. Cuando se presenta una diverticulitis aguda, es necesario llevar una dieta de líquida por unos días, a fin de mejorar los síntomas.

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La intención es consumir poca o ninguna cantidad de fibra, a fin de producir menos residuos y que tu intestino descanse. Por tanto, los primeros días luego de presentar dolor agudo o cólicos se recomienda consumir caldos, jugos de frutas, gelatina, trocitos de hielo y agua en buena cantidad.

Una vez que el dolor ha remitido, se debe continuar cuidando la alimentación con alimentos que sean bajos en fibra. Por ejemplo, verduras cocidas, huevos, pescado, pan blanco, lácteos, cereales bajos en fibra y pasta o arroz blanco.

Además, debes evitar algunos alimentos como las grasas trans presentes en muchos alimentos procesados y otros irritantes como el picante, café o alcohol. Igualmente, es importante que comas en un ambiente tranquilo y tomando el tiempo necesario para masticar adecuadamente tus alimentos.

Una vez que has superado la fase aguda de la enfermedad, es importante que cambies tus hábitos alimenticos a fin de evitar una recaída. Entre estos, es recomendable:

  • Evitar el consumo de azúcares refinados así como de las grasas saturadas y trans.
  • Hacer tus preparaciones al vapor, la plancha o al horno, evitando las frituras.
  • Tomar al menos dos litros de agua al día para favorecer el tránsito intestinal.
  • Consumir gran cantidad de frutas y verduras así como legumbres, evitando los alimentos ricos en fibra en la primera fase de mantenimiento.
  • Preferir en consumo de lácteos bajos en grasa que no causen reactividad en el intestino.
  • No consumir bebidas gaseosas así como alcohol, chocolate, té o especias muy fuertes.

Las personas con brotes de diverticulitis recurrente deberían evitar las frutas y verduras con semillas. Esto porque si se tragan, se pueden ir hacia los divertículos y causar inflamaciones que llevan a la fase aguda.

Por tanto, reduce o evita ingerir frutas como melón, sandía, uvas o fresas y en el caso del tomate es conveniente retirar las semillas y la piel. De esta forma, se puede reducir la probabilidad de tener un brote agudo.

Además, los expertos recomiendan ingerir de 4 a 6 comidas al día, con raciones pequeñas, con la finalidad de facilitar la digestión. Asimismo, los alimentos no deben estar ni muy fríos ni muy calientes al consumirlos, ya que esto puede afectar el tránsito intestinal.

10 alimentos malos para divertículos

Granos, panes y cereales integrales

Se recomienda evitar el consumo de productos derivados de los cereales, como es el caso de las palomitas de maíz o los copos de avena, en pacientes con diverticulitis. Así como, evitar cualquier alimento que esté hecho con salvado o arroz integral. Todos ellos contienen mucha cantidad de fibras difíciles de digerir y que podrían pegarse a los divertículos, empeorando la enfermedad. 

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También, se recomienda consumir granos refinados como pastas, arroz blanco, alimentos horneados o galletas de harina blanca refinada. Siempre vigilando no abusar de ellos, puesto que el azúcar no es bueno en ninguna dieta. 

Se deben evitar los cereales integrales y la ingesta de fibra tiene que aumentar lentamente. Al comer más fibra, es posible tener gases y que aumente la sensación de hinchazón. Por ello, los expertos recomiendan incrementarla paulatinamente.

Vegetales crudos

Mientras duran las molestias de esta patología, se recomienda evitar el consumo de verduras, sobre todo crudas. Muchas personas con divertículos tienen reacciones como gases, hinchazón y dolor abdominal después de tomarlas sin cocer. 

Esto es debido a que los vegetales crudos son ricos en celulosa, una fibra que no es atacada por las enzimas durante proceso digestivo y que pasa prácticamente intacta al intestino grueso. Este desequilibrio en el proceso digestivo puede acabar formando gases, calambres abdominales, hinchazón o diarrea.

Cuando se puedan incorporar verduras, debe hacerse de forma gradual y siempre priorizando las verduras cocidas, pues la digestión será más fácil.

Verduras crucíferas

Verduras como el brócoli, la coliflor, las coles de Bruselas, la col y otras verduras de la familia de las crucíferas deben eliminarse de la dieta mientras haya problemas intestinales.

Entre las verduras recomendadas están las zanahorias, el apio, el pepino, la berenjena, el champiñón, el calabacín y el zumo de verduras sin pulpa. Estos alimentos deberán ser tomados sin abusar.

Fruta seca

Para las personas con divertículos, se desaconseja comer frutas secas, como ciruelas pasas o dátiles, porque tienen mucha fibra. Además de las frutas secas, las bayas tienen también semillas difíciles de digerir.

Fruta fresca con cáscara, y pulpa de fruta

Están permitidos los melocotones, el aguacate, el melón y el plátano. Estas frutas deben ser consumidas sin piel o cáscara y sin semillas. El consumo de fruta, por su cantidad de fibra, debe ser moderado e incrementarse progresivamente según el paciente lo vaya tolerando.

Tampoco es recomendable beber zumos de frutas con pulpa. Sin pulpa, la digestión será menos pesada.

Carne y pescado

Los expertos recomiendan evitar la carne roja, cuya digestión es más costosa y aumenta en gran medida el riesgo de inflamación de las paredes intestinales. Se aconseja elegir cortes de carne tiernos y de aves de corral. Además, deben consumirse sin piel, puesto que la grasa podría ser indigesta para las personas con esta patología.

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Asimismo, se permite el consumo del pescado y huevos como fuente de proteínas. Estos alimentos no suelen irritar los intestinos y son fáciles de digerir.

Lácteos

La leche concentrada y condensada, los quesos grasos y fermentados y el yogur griego son algunos de los alimentos a evitar durante los episodios sintomáticos. Los quesos fuertes, con una gran dosis de caseína, son muy perjudiciales para la diverticulitis

La leche desnatada, el kéfir, el yogur natural, el queso fresco y el requesón son lácteos permitidos.

Frutos secos

Los frutos secos (almendras, piñones, avellanas o nueces, entre otras) contienen mucha grasa, por lo que pueden resultar calóricos e indigestos. Por lo que, está desaconsejado su consumo en pacientes que sufran molestias debido a divertículos.

Bebidas energizantes

El café, el té, el chocolate y los refrescos o bebidas con gas se encontrarían dentro de esta categoría. Todas ellas son irritantes para el intestino

La cafeína contrae los músculos del colon, provocando que se elimine el agua que contienen las heces y ayudando, a su vez, a que se produzca el estreñimiento. 

Alternativas a estas bebidas son el café descafeinado y las infusiones. La manzanilla, por ejemplo, es además beneficiosa para aliviar la inflamación y la infusión de valeriana cuenta con propiedades antiinflamatorias y sedantes. 

Beber mucho líquido favorece la absorción de la fibra y permite que se cree una materia fecal suave, evitando la aparición del estreñimiento.

Especias

Estos condimentos también se encuentran prohibidos porque causan más inflamación de la que ya se manifiesta en esta enfermedad. Sobre todo las que son muy picantes, al tener componentes irritativos, pueden agravar la sintomatología de las personas con divertículos.