10 alimentos prohibidos para el linfedema

Qué es el linfedema

Este consiste en la acumulación de líquido linfático en distintos tejidos adiposos del cuerpo, causando hinchazón. Este líquido se acumula justo bajo la piel, siendo más frecuente en brazos y piernas, aunque puede presentarse en otras partes del cuerpo, incluido cuello, abdomen o genitales.

El sistema linfático es parte del sistema inmunológico del cuerpo y  está formado por una red de ganglios, vasos  y algunos órganos que acumulan y transportan el líquido linfático o linfa hasta la sangre. Los ganglios son pequeñas glándulas que junto a los vasos linfáticos son responsables de filtrar sustancias extrañas como elementos causantes de infecciones o células cancerígenas.

El linfedema se forma cuando hay una obstrucción en el sistema linfático, que impide que la linfa drene adecuadamente. Entonces este líquido se va acumulando debajo de la piel hasta que se forma la hinchazón.

Los linfedemas se pueden formar debido a distintas causas como enfermedades hereditarias o cirugías, radioterapias, cáncer o infecciones. Según su forma de aparición y causas, puede ser de dos tipos:

Linfedema primario: es el menos frecuente, causado por factores hereditarios que afectan el funcionamiento de los ganglios linfáticos. Hay enfermedades como la de Milroy que causa linfedemas congénitos que comienzan en la infancia o la de Meige, que los produce en la pubertad o durante el embarazo.

Linfedema secundario: se producen como consecuencia de una alteración del sistema linfático por diversos traumatismos que afecta el funcionamiento de los ganglios. Sus causas pueden ser cirugías, cáncer, infecciones o radioterapia.

Una vez que un linfedema se ha desarrollado, puede ser muy evidente y ocasionar graves problemas de movilidad o derivar en infecciones. En sus inicios presenta algunos síntomas que pueden permitir su tratamiento temprano:

  • Hinchazón en algunas zonas de los brazos o piernas, que se puede extender hasta los dedos, además de presentar la piel blanca y tensa.
  • A medida que se desarrolla, se percibe una sensación de pesadez y aumento de volumen en la zona afectada.
  • Alteraciones en la piel así como en la circulación y, en algunos casos, dolor en la zona afectada.
  • Engrosamiento y endurecimiento de la piel en el área del linfedema.
  • Problemas de movilidad.

Hay una mayor incidencia de linfedemas cuando te han extirpado ganglios en la pelvis, axila, la ingle o el cuello. Igualmente, cuando tienes problemas de cicatrización lenta tras una cirugía, tumores que afecten los ganglios o en personas obesas.

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Características de una dieta para el linfedema

Debido a que el linfedema es acumulación de líquido linfático en algunas zonas del cuerpo, se debe llevar una dieta que ayude a mejorar esta condición. En primer lugar, las personas deben cambiar su estilo de vida para ser mucho más saludables.

Muchas personas que desarrollan grandes linfedemas, suelen ser obesas y cuando van perdiendo peso, el volumen de estos puede irse reduciendo. Por tanto, lo más conveniente es llevar una dieta saludable, baja en sodio, proteínas y azúcares procesados.

Algunos nutricionistas recomiendan la eliminación de las proteínas animales, mientras que otros prefieren alcanzar un balance entre las de origen vegetal y animal. Por otra parte, el consumo de sodio se debe reducir a un máximo de 2.300 mg/día.

También conviene consumir alimentos ricos en Omega 3, principalmente de origen vegetal, porque tiene propiedades antiinflamatorias. Asimismo, se recomienda reducir o evitar el consumo de café y alcohol.

Aunque lo más conveniente es que la dieta sea formulada por tu médico o nutricionista, te presento algunas recomendaciones generales:

  • Reduce al mínimo el consumo de azúcar, trigo y lácteos.
  • Ingiere un bajo nivel de sal.
  • Evita el consumo de proteína animal y trata de llevar una dieta aproximadamente un 90% vegetariana.
  • Basa tu alimentación preferentemente en frutas y verduras, consumiendo proteínas de origen vegetal, como las contenidas en las legumbres.
  • Evita el consumo de grasas saturadas y trans y utiliza aquellas de origen vegetal como el aceite de oliva virgen.
  • No consumas estimulantes como el café o té, reduce al mínimo el consumo de chocolate y del alcohol.
  • Toma al menos 2 litros de agua al día, para mantener una adecuada hidratación.

Todo esto debe ir acompañado con un estilo de vida que incluya una rutina de ejercicios diaria. Igualmente, no debes fumar y cocinar tus alimentos al vapor, horno o a la plancha, para reducir el consumo de grasas.

El linfedema es una enfermedad crónica, que en algunos casos puede tener un tratamiento quirúrgico, para eliminar la hinchazón. Por tanto, para vivir con la enfermedad es importante desarrollar hábitos saludables que hagan más llevadera la condición de la persona afectada.

10 alimentos que no tomar para el linfedema

Carnes rojas

Erróneamente se ha considerado que, como el linfedema es un edema de agua rico en proteínas, se debían eliminar las proteínas de la dieta para su mejoría. Sin embargo, actualmente se recomienda limitar las proteínas de origen animal, sobre todo carnes rojas, e incrementar las de origen vegetal.

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Una falta de proteínas hará que el cuerpo tome las proteínas necesarias de los músculos y tejidos. Esto debilitará el cuerpo y provocará que los tejidos conectivos se hinchen y el linfedema empeore. Por lo que, es necesario asegurar la ingesta diaria de proteínas de fácil digestión.

Esto significa que, pese no prohibir el consumo de carnes, sí que deberían limitarse, sobre todo las rojas. Así estaría permitido el consumo moderado de carnes magras, como las de pollo o pavo, priorizando la ingesta de pescado y de proteínas vegetales, como el tofu.

Además, es preferible utilizar el vapor en caso de consumirlas, pues los alimentos se cuecen en su propio jugo y conservan todo su sabor. También son adecuados los métodos de cocción, como el horno o la plancha. Los fritos, sin embargo, serían los menos recomendados.

Procesados

Muchos alimentos industriales que consumimos de manera habitual contienen grasas, azúcares y químicos que el organismo no puede procesar. Estos alimentos deben ser eliminados totalmente de la dieta en la medida de lo posible.

Aditivos o potenciadores del sabor ricos en sodio, como el glutamato monosódico, el benzoato sódico, el propionato de sodio o el citrato de sodio son nocivos para pacientes de linfedema, pues empeoran la hinchazón. Leer las etiquetas de los productos y comprender qué aditivos son perjudiciales resulta de vital importancia.

Sal

La sal ayuda a la retención de líquidos. Por ese motivo, los pacientes de linfedema deben llevar una dieta baja en sodio. El limón, el vinagre, las especias y las guindillas pueden ayudar a proporcionar más sabor a los alimentos siendo alternativas más saludables. 

De igual modo que se debe evitar añadir sal a las comidas, se recomienda eliminar de la dieta los alimentos con mucha sal.

Agua

Las personas con linfedema deben beber agua como cualquier persona sana. Los 2 litros de agua diarios durante el día es lo recomendable. No obstante, si se padece de linfedema, se deben elegir aguas minerales bajas en sodio.

Alimentos precocinados

Se debe evitar el consumo de salsas comerciales, caldos concentrados y alimentos preparados. Estos contienen mucha sal, poco recomendable para bajar la hinchazón, grasas trans, azúcares refinados y aditivos. Estos componentes hacen que su sabor mejore y sea más adictivo, sin embargo, resultan muy poco saludables.

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De hecho, el consumo de ultraprocesados está relacionado con un aumento en las probabilidades de desarrollar cáncer. Por ello, los nutricionistas recomiendan el consumo de alimentos naturales o mínimamente procesados.

Quesos

La leche, los yogures, los quesos blandos y los quesos sin sal (preferentemente desnatados) pueden consumirse sin inconvenientes.

Sin embargo, el consumo de quesos curados y semicurados está desaconsejado para los pacientes con linfedema, ya que su contenido en sodio es muy alto.

Si los lácteos causan problemas digestivos, también se pueden sustituir por bebidas vegetales (sin azúcar añadido), como soja, almendras o avena.

Harinas refinadas

Se aconseja restringir el consumo de harinas refinadas pues, al ser alimentos inflamatorios, perjudican al sistema linfático.

Además, las harinas refinadas son rápidas de digerir y la sensación de saciedad desaparece más rápido. Esto suele provocar que se consuma más cantidad. Por ello, el consumo de harinas refinadas se asocia al incremento de peso. El sobrepeso es muy perjudicial en caso de linfedema, pues puede empeorar la sintomatología.

Aceitunas y frutos secos salados

También son ricas en sodio las aceitunas y los frutos secos salados, por lo tanto, también se deberá moderar su consumo.

Sin embargo, se permite el consumo de frutos secos sin sal, puesto que son ricos proteínas vegetales, ácidos grasos insaturados, fibra y antioxidantes. Lo que proporciona a estos alimentos un gran valor nutricional.

Conservas, ahumados y embutidos

Las conservas, los ahumados y los embutidos contienen elevadas cantidades de sal y de conservantes. Como se comentaba anteriormente, la sal puede causar hinchazón, lo que puede empeorar el linfedema. Por ello, los pacientes con esta patología deben evitar estos alimentos.

Medicamentos

Pese a no ser alimentos, también se debe prestar atención al consumo de algunos medicamentos, antiácidos y productos con bicarbonato de sodio. Estos medicamentos pueden aumentar la hinchazón producida por el linfedema.