13 alimentos prohibidos para el hígado graso

Qué es el hígado graso y cómo curarlo

Es una enfermedad en la cual se acumula gran cantidad de grasa en el hígado, con un porcentaje mayor al 5%. Existen dos tipos de hígado graso y en ambos casos, generalmente no se presentan síntomas:

Hígado graso alcohólico: es ocasionado por un alto consumo de alcohol, ya que el hígado al descomponerlo produce sustancias dañinas. Las mismas terminan afectando a las células hepáticas e indica la primera fase de la hepatopatía alcohólica que puede culminar en una cirrosis.

Hígado graso no alcohólico: la acumulación de grasa no es causada por el alcohol y puede ser simple cuando hay poco o ningún daño en las células e inflamación leve. Cuando hay daño en las células hepáticas se conoce como esteatosis hepática y si no es tratada, puede producir cirrosis o cáncer de hígado.

En la actualidad no existen medicamentos específicos para tratar el hígado graso y la mejor forma de curarlo es cambiando los hábitos alimenticios. En el caso del hígado graso por alcohol, la persona debe dejar de ingerirlo y buscar la ayuda necesaria, si no es capaz de hacerlo por sí mismo.

Para el hígado graso no alcohólico, lo más conveniente es perder peso porque se ha comprobado que esto disminuye la grasa en el hígado. De hecho, la pérdida de un 8 a 10% del peso corporal puede ser suficiente para reducir de forma importante el hígado graso.

Características de una dieta para el hígado graso

Lo más conveniente si quieres reducir la grasa en el hígado es que tengas un peso saludable, por tanto es recomendable que visites a un nutricionista. Esto podrá diseñar un plan de alimentación adecuado a tus características y necesidades particulares.

No obstante, hay algunas reglas generales que puedes seguir a fin de mejorar la salud de tu hígado, tal como eliminar o reducir el consumo de carbohidratos refinados. Se ha comprobado que son la principal fuente de grasa en el hígado, pudiendo incrementar casi 30% su nivel cuando se consumen en grandes cantidades.

Esto incluye a todas las bebidas y alimentos azucarados, que tienen altos contenidos de fructosa y sacarosa. Muchos especialistas recomiendan seguir una dieta mediterránea que es rica en frutas y verduras, donde predominan alimentos con un bajo índice glicémico.

Hay otros alimentos que favorecen la pérdida de grasa en el hígado, como las grasas monoinsaturadas. Estas se encuentran en el aguacate, frutos secos y el aceite de oliva que es el más recomendado para la preparación de los alimentos.

Igualmente, el consumo de fibra soluble puede ayudar a mejorar el hígado graso, recomendándose unos 10 a 14 gramos al día. Algunos alimentos ricos en este tipo de fibra son el salvado de avena, las frutas cítricas, manzanas, zanahorias y brócoli.

Carnes rojas

Muchos estudios han demostrado que las carnes rojas y procesadas son nocivas para la salud. Una dieta rica en grasa saturada, aquella que se encuentra en las carnes rojas, favorece el desarrollo del hígado graso.

Además de ser un agente importante en el aumento de probabilidades de desarrollar esta patología, las carnes rojas pueden provocar resistencia a la insulina. Este riesgo puede verse incrementado según el tipo de preparación a la que se ha sometido a la carne. Muy hecha y frita produce unos compuestos que se conocen como aminas heterocíclicas, que son proinflamatorias, por lo que pueden dañar el hígado.

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Su consumo debe ser moderado y se recomienda priorizar las carnes blancas, como puede ser el pavo o el pollo, el pescado y la cocina al vapor.

Lácteos con leche entera

Los lácteos recomendados son los desnatados o semidesnatados, las leches desnatadas o semidesnatadas, los quesos blancos y poco curados y los yogures desnatados. La leche entera es un producto rico en grasas que debería ser limitado, así como los derivados lácteos que la contienen.

Los quesos como el gouda, el brie, el emmental o el parmesano estarían prohibidos para el hígado graso, ya que son los que más grasas saturadas y colesterol tienen.

Las bebidas vegetales (sin azúcares añadidos) pueden ser también alternativas a la leche entera. 

Embutidos

Los embutidos, como salchichas, mortadela, tocino, chorizo o jamón, tampoco son beneficiosos para personas con hígado graso, puesto que tienen mucha grasa saturada. Un exceso de grasa saturada en la dieta está relacionado con el aumento de probabilidades de padecer hígado graso.

Cafeína

La cafeína se procesa en el hígado, dificultando la purificación del mismo, un exceso de esta sustancia puede ser perjudicial. Además del café, el té y los refrescos energizantes también estarían prohibidos.

Sin embargo, un aumento en el consumo de agua es beneficioso. Tomar infusiones, por ejemplo, puede ayudar a eliminar toxinas del organismo.

Casquería

Los riñones, el corazón, los sesos y otros órganos incluidos en esta categoría son muy perjudiciales por su alta proporción en grasas saturadas. El paté y el foie también serían alimentos a eliminar de la dieta de pacientes con hígado graso.

Salsas

Los aderezos aportan sabor a la comida pero no son beneficiosos para el hígado graso, pues contienen un alto porcentaje en grasas.

Se recomienda evitar salsas como la mayonesa y el kétchup en las comidas y condimentar con ingredientes naturales, como el aceite balsámico o el aceite de oliva.

Mantequilla

La mantequilla es un alimento que debería estar prohibido en la dieta de los pacientes con hígado graso. La recomendación de los nutricionistas es usar aceite de oliva virgen extra.

Está demostrado que el consumo de grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, como el aceite de oliva o el aguacate, disminuye la cantidad de grasa en el hígado.

Sal en exceso

Una ingesta de sodio demasiado alta también puede afectar negativamente al hígado, causando una deformación de las células, una mayor tasa de muerte celular y una menor tasa de división celular. Por ello, es importante no abusar de la sal en las comidas.

Azúcar refinado 

Una dieta rica en azúcar contribuye a que la grasa se deposite en el hígado y se genere inflamación. La fruta sería la alternativa recomendada, puesto que varias investigaciones revelan que el consumo de vitamina C se asocia con una menor incidencia de hígado graso. Papaya, kiwi, frutas rojas y piña son ricas en esta vitamina.

Refrescos azucarados

Los refrescos azucarados deben eliminarse de las comidas de las personas que padecen hígado graso, pues su ingesta se asocia con una mayor cantidad de grasa acumulada en el hígado.

Bollería y dulces

Las grasas trans se encuentran en productos de panadería y pastelería y en alimentos comerciales hechos con grasa vegetal, como los donuts. Este tipo de grasas ayudan al deterioro de la salud hepática y deben ser evitadas.

Además, fuentes concentradas de ciertos azúcares, estimulan la lipogénesis hepática. Por lo que se recomienda leer cuidadosamente la lista de ingredientes para verificar la presencia de glucosa-fructosa o jarabe de maíz con alto contenido de fructosa y evitar los productos que lo contengan.

Arroz, pasta y pan blanco

Para personas con hígado graso, se recomienda consumir productos con un índice glucémico bajo, como la mayoría de las verduras y granos enteros. Estos alimentos afectan menos a la glucosa en sangre que los alimentos de alto índice glucémico, como el pan blanco.

Bebidas alcohólicas

El hígado es el órgano que metaboliza el alcohol. Sin embargo, solo una cierta cantidad se puede metabolizar. Cuando la cantidad de alcohol en la sangre es demasiado alta, esta función hepática puede verse alterada, incluso, se puede interrumpir.

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Si el hígado se ve obligado a neutralizar el alcohol de forma continua, las células hepáticas pueden destruirse o alterarse, provocando problemas más graves, como la hepatitis alcohólica o cirrosis.

Por ello, es muy importante eliminar el alcohol en dietas de pacientes con hígado graso.

10 alimentos buenos para el hígado graso

Manzana 

Casi todas las frutas son recomendadas en caso de esteatosis hepática, y la manzana no podía faltar. No solo por su delicioso sabor sino también por su contenido de fibra el cual es beneficioso en estos casos. 

Huevos

Los huevos son una fuente de proteínas con muy pocas grasas en comparación con las carnes, razón por la cual debes incluirla en tu dieta si tienes hígado graso. 

Arroz integral 

El arroz en todas sus presentaciones es un cereal con propiedades muy beneficiosas, y específicamente el integral te ayudará a mantener una dieta balanceada para tu hígado. 

Piña 

La piña es una fruta sumamente refrescante y deliciosa. Puedes incluirla en tu dieta ya sea en solitario o acompañando algún postre saludable y bajo en azúcar procesada. 

Quinoa 

La quinoa es un cereal muy nutritivo que incluso, muchos lo usan para sustituir el arroz. Es rico en proteínas y te ayudará a mantener en buen nivel el estado de tu hígado. 

Calabacín 

El calabacín es un vegetal muy versátil que puedes utilizar para complementar varias recetas. Te alegrará saber que también está cargado de propiedades beneficiosas para tu organismo. 

Avena en hojuelas 

La avena es uno de los cereales favoritos de todos por su cualidad energizante aunada a su distintivo sabor. Trata de consumirla en hojuelas y sin cocinar para aprovechar mejor sus propiedades. 

Zanahoria 

Por suerte en las cocinas nunca pueden faltar las zanahorias. Es una verdura muy fácil de utilizar e incluir en distintos platillos según tu gusto. 

Aguacate 

El alto nivel de grasas saludables que tiene el aguacate lo hacen un suplemento perfecto en la dieta de un paciente con hígado graso. No dudes en incluirlo. 

Coco

Esta fruta tropical tiene muchas propiedades beneficiosas para el organismo, y su sabor único va muy bien con muchas recetas, tanto dulces como saladas. También puedes usar su aceite para cocinar. 

10 frutas malas para el hígado graso

En este apartado, hay que aclarar que, estando frescas, ninguna fruta es mala para la condición del hígado graso. Sin embargo, hay algunas que pueden resultar perjudiciales bajo ciertas condiciones.

Uvas 

Estando frescas no habrá ningún problema, pero fermentadas sí pueden causar algunos daños si sufres de hígado graso, así que debes estar atento. 

Limón

En su estado natural, las frutas cítricas incluso son recomendadas para combatir el hígado graso, pero cuando el limón está algo pasado puede resultar muy ácido. 

Banana 

Cuando la banana ya está muy madura, el nivel de azúcar que concentra puede llegar a ser muy alto para una persona que sufre de hígado graso. 

Melón 

Estando fresco, el melón es un alimento dulce y refrescante que no tiene consecuencias negativas para esta condición, pero de llegarse a fermentar no será nada recomendable. 

Toronja 

Pasa lo mismo que con el limón: puede ser recomendado estando fresco, pero si la fruta se torna muy ácida es mejor no consumirla. 

Ciruelas 

Si las ciruelas en el frigorífico ya tienen toda la pinta de estar fermentadas, entonces es mejor que ni intentes probarlas, ya que pueden perjudicar un hígado deteriorado. 

Mandarina

Aunque puedes comerlas con moderación, es recomendable no consumir mandarinas, sobre todo si tienen un nivel de acidez más alto de lo normal.

Pera 

Puede que la pera, en condiciones normales, sea beneficiosa para la condición de hígado graso. No obstante, hay que asegurarse de que no esté pasada, ya que puede llegar a concentrar mucha azúcar. 

Higos

Los higos son de las frutas con mayor nivel de azúcar. No se recomiendan en caso de que un paciente tenga hígado graso por esta misma razón. 

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Sandía 

El mismo caso pasa con la sandía, y si la fruta está ya algo pasada puede resultar todavía más perjudicial por el nivel de azúcar que puede tener. 

¿El jamón es malo para el hígado graso?

Las carnes rojas están entre los primeros alimentos que debes evitar si tienes hígado graso. El jamón de cerdo está especialmente contraindicado, mientras que con el de pavo o pollo se puede tener un poco más de tolerancia, pero consumiéndose muy esporádicamente. 

Hay que recordar que las carnes en general suelen tener niveles de grasas más altos que otros alimentos y en consecuencia, terminan por inflamar el hígado. Si tienes el hígado graso lo mejor es que evites todo tipo de carnes rojas, incluyendo los embutidos que además suelen tener conservantes poco saludables. 

¿El café es malo para el hígado graso?

La respuesta es un rotundo no. De hecho incluso se puede recomendar beber café para combatir el hígado graso; eso sí, siempre en cantidades moderadas y limitando la frecuencia si se presentan casos de adicción y otras consecuencias como el insomnio recurrente. 

La razón por la que es posible que el café se recomiende en casos de hígado graso es porque ayuda a evitar la acumulación de grasas en este órgano. Ya sabes que puedes disfrutar de un buen café en la mañana sin temor a que este pueda deteriorar más tu hígado. 

¿La piña es buena para el hígado graso?

En general, todas las frutas en buen estado son muy recomendables para combatir el hígado graso. La piña por su parte, tiene una buena cantidad de antioxidantes que ayudan a mantener en buen estado a este órgano. Además, es dulce, deliciosa, refrescante y brinda sensación de saciedad. 

Solo ten en cuenta que es muy importante consumirla estando muy fresca. De lo contrario puede llegar a ser contraproducente porque en estado de fermentación, cualquier fruta puede resultar perjudicial para la condición de hígado graso. Revisa muy bien su estado antes de consumirla. 

¿La leche es mala para el hígado graso? 

La leche entera y sus derivados contienen una rica cantidad de grasas, por lo que deberían ser erradicados de la dieta de una persona con condición de hígado graso. Como pasa con las carnes, estos alimentos suelen producir acumulación de grasas en este órgano, haciendo que se hinche. 

En dado caso, la persona con esta condición puede seguir consumiendo lácteos siempre que estos sean desnatados o semidesnatados. Esto, por supuesto, depende también del avance de la enfermedad, por lo que su inclusión en la dieta tiene que ser corroborada por el médico tratante. 

¿Es bueno tomar vinagre de manzana para el hígado graso?

El vinagre de manzana es un excelente depurador natural, por tal motivo es recomendable consumirlo para mejorar el hígado graso. Incluso si no tienes esta condición, puede ser buena opción empezar a tomarlo en ayunas para desintoxicar el hígado antes de que manifieste problemas. 

¿Qué té es bueno para el hígado graso?

Hay una gran cantidad de tés e infusiones naturales que pueden resultar muy beneficiosas para desintoxicar el hígado graso, entre ellas está el té de diente de león, el té verde, infusión de semillas de hinojo, infusión de cáscara de limón, infusión de menta e infusión de alcachofa. 

¿El alpiste es bueno para el hígado graso?

El alpiste es especial para desinflamar diversos órganos, entre ellos el hígado. Es por esto que es considerado como una excelente opción para el hígado graso, y lo mejor es que puedes consumirlo de diversas maneras: solo, en postres, panes de alpiste e incluso leche de alpiste. 

¿El plátano es bueno para el hígado graso?

Pese a que no está estrictamente contraindicado, el plátano no es una gran opción de fruta para consumir si tienes hígado graso. Esto se debe a que esta fruta puede concentrar grandes cantidades de azúcar, especialmente si está madura, y esto puede resultar perjudicial para esta condición.