12 alimentos prohibidos para el cáncer

Importancia de los alimentos para personas con cáncer

El cáncer es una enfermedad en la que se multiplican de forma descontrolada células anormales invadiendo tejidos cercanos. Igualmente, estas células pueden llegar a distintas partes del cuerpo mediante el sistema linfático y el sanguíneo.

Hay una gran diversidad de tipos de cáncer, según el órgano o zona del cuerpo donde se desarrollen las células malignas. En la mayoría de los casos, se requieren tratamientos bastante agresivos como la radioterapia y  la quimioterapia para combatirlo.

Es por esto que la alimentación es clave para las personas con cáncer, porque las ayudan a que se sientan más fuertes y soporten mejor los tratamientos. Las necesidades nutricionales de cada paciente con cáncer pueden variar, por lo que es recomendable que el médico o nutricionista planifiquen su dieta.

Al mantener una dieta balanceada, con los alimentos adecuados a los requerimientos de cada persona, se logra mejorar la función inmune así como reconstruir los tejidos del cuerpo. Además, la masa de células es más magra y se contribuye a una mejor tolerancia de los tratamientos.

Hay alimentos recomendados para distintas fases del tratamiento de la enfermedad, como los orgánicos cuando se aplica la quimioterapia. Asimismo, conviene mantener bajo el índice glucémico de la persona, por lo que se debe reducir el consumo de azúcar.

Características de una dieta para personas con cáncer

El cáncer y su tratamiento pueden traer diversas consecuencias en las personas que van desde la pérdida del apetito hasta alteraciones del gusto y problemas digestivos. Por esto, es muy importante que en el equipo médico que atiende al paciente se encuentre un nutricionista que diseñe la dieta más apropiada para cada caso.

No obstante, hay algunas recomendaciones generales que se pueden seguir como preferir alimentos orgánicos e incorporar especias antitumorales como el jengibre. También aumentar el consumo de ácidos grasos como el Omega 3 que tiene efectos antiinflamatorios y que se encuentra principalmente en el pescado.

Conviene igualmente aumentar la ingesta de proteínas de calidad proveniente de carnes magras, huevos y lácteos. Si el tratamiento genera pérdida de peso y del apetito, es recomendable ingerir bocadillos ricos en proteína a distintas horas del día, como queso, yogures o leche.

LEER TAMBIÉN  9 alimentos prohibidos en dietas bajas en potasio

Hay que evitar el consumo de alimentos que empeoren síntomas como la diarrea o que sean secos y ásperos, si se tiene dolor de garganta. Hay que incluir una buena porción de frutas, cereales y frutos secos así como grasas saludables, que aporten energía.

Esto no significa que una persona con una dieta equilibrada no vaya a contraer cáncer. Sin embargo, evitar ciertos tipos de alimentos puede ayudar a minimizar las probabilidades.

Alcohol

El alcohol es el enemigo de cualquier dieta, pues aporta muchas calorías y azúcar y consume vitaminas y minerales para ser metabolizado. Además puede dañar el hígado, provocar deshidratación y aumentar la producción de radicales libres. 

El alcohol no es una bebida prohibida, pero sí de consumo muy moderado, ocasional. Se deben priorizar aquellas bebidas con menos graduación alcohólica y con antioxidantes, como la cerveza o el vino. 

Carne de cerdo

Algunas partes del cerdo son altas en grasas saturadas y, además, se procesan para el consumo, como la panceta, el bacon o la morcilla.

La Organización Mundial de la Salud ha relacionado el consumo de carnes procesadas con la aparición de tumores, según estos datos, no se recomienda comer este tipo de carnes con regularidad.

Por ello, se aconseja consumir carne magra, de pollo o pavo, y cocinar a la plancha con aceite de oliva virgen extra o al vapor.

Carne muy hecha

El proceso de cocción de la carne también es importante. La carne muy hecha o ligeramente quemada contiene benzopirenos, sustancias carcinógenas implicadas en la aparición de tumores. Estas sustancias pueden causar modificaciones del ADN que elevan el riesgo de padecer cáncer colon, páncreas y próstata.

Embutidos

Los procesos de industrialización a los que se someten los embutidos hacen que no se parezcan al alimento natural. Se les añaden azúcares, féculas, sal, fosfatos, todos ellos muy poco recomendables en exceso. 

Por ello, se recomienda leer el etiquetado de los productos. Los nutricionistas recomiendan comer jamón serrano y evitar ahumados y procesados.

Bollería

Los dulces procesados contienen muchos azúcares simples, ácidos grasos trans, harinas refinadas, espesantes, edulcorantes y muchos aditivos que los hacen muy poco saludables. Asimismo, tampoco se recomienda el consumo de golosinas por su composición.

En cualquier dieta saludable, no solamente para prevenir el cáncer, es recomendable sustituir estos productos por alimentos saludables, como fruta. 

LEER TAMBIÉN  11 alimentos prohibidos en insuficiencia renal

Como alternativa, también se pueden hacer dulces en casa, pues estos se elaboran con ingredientes naturales, con el azúcar adecuado y sin aceites vegetales refinados.

Azúcar refinado

El azúcar refinado, al ser un carbohidrato sencillo, se absorbe rápidamente y provoca un aumento de glucosa en la sangre con el riesgo de hipoglucemia posterior.

Este producto, aunque no se relaciona directamente con el cáncer, sí que causa inflamación en el cuerpo. La inflamación celular puede crear el entorno adecuado para la aparición de las primeras células cancerosas y la propagación de estas una vez aparecido el tumor.

Ahumados

El salmón, el bacalao y otros pescados suelen ahumarse para darles más sabor y conservarlos más tiempo. Sin embargo, estos alimentos no sustituyen a sus variantes frescas.

Pese a conservar las proteínas y los ácidos grasos omega-3, los ahumados contienen sustancias y nitratos que, en exceso, pueden ayudar a la aparición de células tumorales.

Salsas 

Las salsas preparadas, como el kétchup o la mayonesa, tienen muchas calorías y grasas. Además, estos productos llevan azúcar y sal en grandes cantidades para darles un mejor sabor. Sin olvidar los colorantes y otros aditivos añadidos en su preparación.

Por ello, se recomienda aderezar las comidas con aceite de oliva virgen extra, con especias naturales de hierbas o zumo de limón.

Sopas y caldos de sobre

Los preparados en sobre, como los caldos y las sopas, contienen glutamato monosódico, un neurotransmisor cerebral relacionado con aparición de cáncer.

De este modo, al igual que sucede con muchos productos ultraprocesados, se recomienda evitar estos alimentos y buscar recetas artesanales.

Aperitivos procesados

Los productos procesados, como las patatas fritas de bolsa, son ricos en calorías por las grasas saturadas que contienen. También tienen mucha sal, colorantes artificiales y potenciadores de sabor, como el glutamato monosódico.

Todos estos aditivos no resultan nada recomendables para llevar una dieta saludable y tratar de reducir, en lo posible, la probabilidad de contraer cáncer.

Refrescos

Los refrescos también estarían desaconsejados puesto que, además de tener muchos aditivos y azúcar, llevan ácido fosfórico, una sustancia que reduce la absorción del calcio. Las bebidas “light” tampoco son mejores alternativas. Estos refrescos sin azúcar llevan muchos edulcorantes artificiales que tampoco son saludables.

Comidas preparadas

El consumo de ultraprocesados cada vez es más común por la facilidad en ser preparados. No obstante, estos alimentos se elaboran con muchas grasas y sal, contienen colorantes y conservantes y los ingredientes que poseen no suelen ser de calidad. Asimismo, el consumo de ultraprocesados está relacionado con un aumento en las probabilidades de desarrollar tumores

LEER TAMBIÉN  Las 7 mejores marcas de pizzas congeladas

Por ello, no están recomendados por los nutricionistas que priorizan el consumo de alimentos naturales o mínimamente procesados. Además de aconsejar la ingesta de frutas y verduras ricas en antioxidantes, fibras, vitaminas y minerales.