12 alimentos prohibidos para hipertensos

Qué es ser hipertenso

La tensión arterial es la presión que es ejercida por la sangre sobre las paredes de las arterias, cuando se bombea al corazón. Cuando esta tensión aumenta, el esfuerzo que debe realizar el corazón para bombear es mayor y aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Se considera que una persona es hipertensa cuando su presión sistólica es superior a 130 y la diastólica se eleva por encima de 90. Se estima que un 30% de la población mundial sufre de hipertensión y sus causas son muy variables.

Puede existir una predisposición genética a sufrir hipertensión que suele ser mayor en los hombres que las mujeres, hasta que estas llegan a la menopausia. También se ha observado que las personas de raza negra tienen el doble de posibilidades de sufrir de hipertensión que los de raza blanca.

Otro factor que afecta la tensión arterial es el sobrepeso y la obesidad así como el estrés. Esta enfermedad no suele presentar síntomas evidentes, por lo que muchas veces no se detecta hasta que se presentan consecuencias más graves como accidentes cerebro vasculares.

Cuando la hipertensión es muy alta y aparece de forma repentina, se le denomina maligna y tiene algunos síntomas claros. Algunos son la visión borrosa, dolor de cabeza, náuseas o vómitos, convulsiones, dolor en el pecho y dificultad para respirar.

Características de una dieta para hipertensos

La hipertensión se puede controlar en gran medida que una alimentación sana, que te ayude a mantener un peso adecuado para tu sexo, talla y edad. Además, se recomienda reducir el consumo de sodio, porque este promueve la retención de líquidos y por tanto aumenta la presión sobre las arterias.

Las comidas se deben elaborar con poca o nada de sal, condimentando con hierbas aromáticas y es imprescindible revisar las etiquetas de los alimentos procesados. Por otra parte, se debe reducir o eliminar las grasas saturadas y trans, consumiendo preferiblemente aceite de oliva virgen.

Incorporar gran cantidad de frutas y verduras así como pescados ricos en Omega 3 y carnes magras, preferiblemente blancas. Es recomendable hacer cinco comidas al día, con porciones pequeñas para facilitar la digestión.

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Prefiere los lácteos bajos en grasas y reduce la ingesta de café a un máximo de dos tazas al día. Prepara los alimentos a la plancha, vapor o el horno, evitando las frituras y evitar la ingesta de azúcares procesados, porque pueden causar sobrepeso u obesidad.

En cuanto al alcohol, debe reducirse a unos 30 gr diarios en los hombres y 20 gr en las mujeres, que corresponde a unas dos copas de vino. También debes dejar de fumar, reducir los niveles de estrés y hacer ejercicio de forma regular.

A continuación, se puede observar un listado de los alimentos que los pacientes hipertensos deberían evitar.

Carnes rojas

Se recomienda evitar las carnes grasas, sobre todo las rojas, y escoger alimentos de proteína magra, como el pollo sin piel. Las carnes rojas deben ser de consumo esporádico y se debe intentar sacar la grasa sobrante de las mismas antes de su consumo.

También es importante cómo se preparan los alimentos. Las maneras saludables de cocinar son asar a la plancha, a la brasa, hervir y hornear.

Asimismo, se deben eliminar de la dieta los embutidos, pues contienen altos niveles de sodio y grasas, lo que no favorece en absoluto la salud de las arterias y la circulación de la sangre.

Aceites refinados

El aceite de oliva virgen extra contiene una gran cantidad de polifenoles que tienen un gran efecto en su estabilidad y características nutricionales. El consumo de aceite de oliva virgen extra disminuye el estrés oxidativo y la inflamación sistémica gracias a sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. 

Además, un índice corporal elevado de polifenoles en el cuerpo está relacionado con una disminución del riesgo de sufrir hipertensión.

No obstante, los compuestos fenólicos se eliminan cuando el aceite es refinado, por lo que se debe escoger siempre el aceite de oliva virgen extra. Su consumo debe ser tanto para cocinar como para aderezar, siempre sin excesos. Un consumo elevado de aceite de oliva tampoco sería beneficioso para los pacientes hipertensos, pues las grasas deben ser moderadas en su dieta.

Fritos

Los nutricionistas recomiendan eliminar de la dieta los alimentos ricos en grasa saturada (más del 20% de la grasa total se considera alto). Comer demasiada grasa saturada es uno de los mayores factores de riesgo para desarrollar una cardiopatía. 

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Los fritos serían los alimentos que más grasas saturadas poseen. Además, para cocinarlos se deben usar también harinas, lo que aumenta su porcentaje calórico. Por lo que, un consumo elevado de estos alimentos podría provocar a su vez sobrepeso u obesidad.

Ultraprocesados

El consumo de alimentos ultraprocesados puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Sus formulaciones industriales están elaboradas a partir de ingredientes refinados (azúcar, almidones, aceites vegetales y sal) o sintetizados (grasas trans, hidrolizados y aditivos).

Se caracterizan por su baja calidad nutricional, su facilidad para el consumo (no necesitan preparación para ser consumidos) y por su elevado sabor (crean adicción).

Leer las etiquetas de los alimentos y prestar atención especial al nivel de grasa saturada es fundamental para pacientes hipertensos. Sobre todo, se deben evitar los alimentos “hidrogenados” o “parcialmente hidrogenados”, ya que vienen cargados con grasas saturadas y grasas trans.

Leche entera y derivados lácteos

Los lácteos aportan calcio y vitamina D y, al mismo tiempo, son fuente de proteínas de gran valor nutricional y vitamina A, entre otros nutrientes saludables.

No obstante, los lácteos contienen grasa saturada, que interviene negativamente en los efectos del calcio sobre la presión arterial y contrarresta los beneficios que podrían aportar otros nutrientes. De este modo, los lácteos desnatados serían los más beneficiosos para controlar la presión arterial y mantenerla dentro de los límites considerados normales. 

Respecto a los quesos, a mayor curación del queso y menor concentración de agua, mayor es la cantidad de grasas saturadas, colesterol y sodio que poseen. Tanto las grasas como el sodio son factores que entorpecen la circulación de la sangre y, en exceso, pueden contribuir al desarrollo de la hipertensión. Por ello, se recomienda el consumo moderado de quesos frescos y poco curados, así como la eliminación de la dieta de los quesos más curados.

Harinas refinadas

Uno de los factores que más contribuyen a tener una presión arterial alta es la resistencia a la insulina. Consumir hidratos de carbono refinados puede modificar la relación entre la glucosa y la insulina y esto podría llevar a una presión arterial alta.

Eliminar los refinados, como la harina refinada, es fundamental en la dieta de las personas con hipertensión. Como alternativa saludable, se pueden consumir alimentos de granos integrales enteros.

Bollería industrial

Es recomendable reducir la cantidad de productos horneados preparados comercialmente (galletas, donuts, magdalenas), ya que pueden contener muchas grasas saturadas o grasas trans.

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Estos productos, pese a ser dulces, contienen grandes cantidades de sodio, puesto que se utiliza como aditivo para mejorar su conservación, sabor y textura. Además, se elaboran con aceites refinados.

Mantequilla

El consumo de margarinas y mantequillas debe de ser moderado, a poder ser se debe eliminar de la dieta aquellas que contienen grasas trans. El aceite de oliva virgen extra es la mejor opción para cualquier persona, puesto que sus características nutricionales y su estabilidad al calor son idóneos.

Sodio

La sal es un mineral esencial para el cuerpo pero, al ser alta en sodio, provoca que el cuerpo retenga líquido, lo que aumenta la presión sanguínea.

La recomendación de los expertos es reducir la ración diaria a menos de 5 gramos diarios. En caso de hipertensión, se debe intentar sustituir por hierbas, limón y especias libres de sodio siempre que se pueda.

Encurtidos, ahumados y ciertas conservas también tienen un alto contenido de sal y deben ser eliminados de la dieta de pacientes hipertensos.

Alcohol

Se dice que el consumo de ciertos tipos de bebidas alcohólicas, como el vino, tiene efectos beneficiosos para la salud cardiovascular. No obstante, esto se ha desmentido en algunos estudios recientes, pues el nivel de consumo de estas sustancias, para conseguir los efectos mencionados, sería muy elevado y el exceso de alcohol puede derivar en un incremento de la presión arterial.

Café

La cafeína puede provocar un aumento corto pero elevado de la presión arterial, incluso sin ser hipertenso. Se desconocen las causas de este pico de presión arterial, pero se recomienda consumir poco café e eliminar las bebidas energizantes en caso de hipertensión arterial.

Salsas

Las salsas son condimentos ricos en sodio, por lo que eliminarlas de la dieta también es una recomendación para pacientes con esta patología. Además, muchas contienen azúcar y grasas. La mejor alternativa es hacer recetas caseras, pues son variantes más saludables.